18/03/2016

Desde la cuna hasta el sepulcro – sotanas clericales – Capítulo 10

La Iglesia de Roma enseña que es posible bautizar a un bebé aún en contra de la voluntad de sus padres en «casos de emergencia». Las grandes Iglesias intentan adueñarse de las personas ya desde la cuna mediante la intimidación. El Estado puede más tarde liberar a la persona bautizada solo de la obligación de pagar impuestos a la Iglesia, porque desde el punto de vista religioso las grandes Iglesias no reconocen la solicitud de darse de baja de la Iglesia, según el lema: «Una vez católico, siempre católico».
Otras estaciones obligatorias para el miembro de la Iglesia carente de libre albedrío son la primera comunión, la confirmación, la boda y el entierro. Entre estas estaciones solo el sacerdote tiene la potestad de perdonar en nombre de Dios todo lo que considere «pecado». Cuando una vida va llegando a su fin, tiene lugar la «extrema unción», con la que «llegado el caso» aparentemente todo queda perdonado de un solo golpe, aún cuando la persona no muestre arrepentimiento ni pida perdón. Ante la tumba los hombres en sotana dan su «bendición» al fallecido que siendo aún bebé fue «bautizado». Por tanto: desde la cuna hasta el sepulcro – sotanas clericales. Para intimidar a los que dudan o se planteen darse de baja de la Iglesia se inventó la condenación eterna. Pero estas amenazas pierden su efecto, pues cada vez más personas se dan cuenta de que los sacramentos y rituales eclesiásticos no tienen absolutamente nada que ver con Jesús, el Cristo. Él nos ha enseñado el Dios que es el Espíritu Libre, sin que haya necesidad de sacerdotes ni de sacramentos.

Vídeos similares