22/02/2021

El ocultamiento: Así oculta la Iglesia sus verdaderas doctrinas y obras

El método – ayer y hoy – Especial nro. 3: El ocultamiento: Así oculta la Iglesia sus verdaderas doctrinas y obras

Después del programa «El método nro. 2», sobre por qué teólogos se retiran de la Iglesia, un espectador preguntó: ¿Es que los jóvenes estudiantes no saben lo que realmente enseñan las Iglesias, independientemente de la imagen que ellas pretenden dar? De ello resultó este nuevo coloquio entre tres exteólogos de la Iglesia, en el que se habla del ocultamiento de las múltiples doctrinas y obras de la Iglesia.

Cuando un candidato al sacerdocio de origen croata fue dándose cuenta de las facultades sacerdotales que habría de adquirir, cambió su objetivo profesional inicial a profesor de religión. Puesto que él no quería tener una posición que estuviera por encima de Dios o de Sus profetas, lo que veía que además formaba parte del convertirse en sacerdote según la doctrina católica. A ello pertenece también el hecho de que ellos, mediante su celebración de la misa, pueden convertir a Dios presuntamente en una pequeña galleta de trigo y encerrarlo en un recipiente llamado tabernáculo. Con el tiempo también dejó su trabajo como profesor de religión y se salió la Iglesia, al igual que dos teólogos protestantes que se criaron bajo el aparentemente poco vinculante lema luterano protestante de: «La sola fe basta». Pero ¿a qué fe se hace referencia aquí? No a cualquier fe, sino que expresamente a la fe del gran constructo protestante, que está determinada con exactitud y que no se ha de cambiar.

Las Iglesias también ocultan el hecho de que siempre se trató y se trata de ejercer el poder sobre las personas. Además, en nuestro tiempo también un tema es el bien calculado ocultamiento masivo de los crímenes cometidos por sacerdotes y pastores contra niños.

En la Iglesia católica actual, incluso las declaraciones aparentemente modernas del papa sirven como medio deliberado para ocultar y distraer la atención de los dogmas, que son y siguen siendo el manual de la Iglesia. Dogmas que al aplicarlos han conducido y siguen conduciendo a una historia de crímenes de proporciones indescriptibles, debido a los cuales el historiador y crítico de la Iglesia Karlheinz Deschner dijo una vez en una entrevista sobre el papa actual: «En una montaña tan gigantesca de crímenes y engaños, no importa quién se siente en la cima y gobierne».

Para ocultar todo esto, los líderes eclesiásticos de ambas confesiones, católica y protestante, intentan crear una especie de atmósfera de bienestar, pero cada vez más personas adivinan las intenciones de su fraudulenta construcción. De esto también forma parte, por ejemplo, que se adore el pesebre navideño con los animales, mientras que, por lo demás, estos son torturados, sacrificados y comidos sin reparo, con la justificación de que se trata de un supuesto «beneficio» para las personas.

Y en lugar de dar testimonio de la resurrección de Jesús, al llevar una vida siguiendo Sus pasos, se presenta una y otra vez el crucifijo con el cuerpo de Jesús de Nazaret en la cruz como un trofeo.

A las aseveraciones eclesiásticas que prevalecen también pertenece en este tema no solo el supuesto «misterio», o secreto, que no es más que otra expresión para decir que no se sabe nada. Pero por este no saber nada y por las obras que resultan de ello, el Estado les paga (en Alemania) unos 20.000 millones de euros al año en exenciones fiscales y subvenciones.

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